sábado, 24 de mayo de 2014

Jazz en el aire

                                                                                                            (A Quisco Galán)

 

 

 Volvíamos pronto del mercado tu luz y mi nostalgia.

 Caminábamos con la brisa soleada de mayo, cuando las notas de un saxofonista callejero nos hicieron detenernos.

 Permanecimos sentados cerca de la melodía el tiempo que duran dos canciones,  

y  poco a poco la música del saxo

 fue llenando la calle con tu forma de caminar.


 "Los músicos callejeros, en todas las ciudades deberían ser declarados bienes de alto interés para el municipio"


 he recordado que solías decir.


 Las notas musicales eran ya, apenas una bruma de aire, 

al final de la calle por la que esta mañana, 

el paciente compañero de la gaviota marina vino a dejar su saludo. 

 Pero se les ha oído contar, 

que cuando partimos,

 tejen una alianza con la memoria, 

para que el vacío no ocupe nuestra lugar.

domingo, 18 de mayo de 2014

Amistades peligrosas


El machismo sin complejos del PP ha irrumpido en la campaña, convirtiendo el bipartidismo excluyente del debate televisado a dos, en cosa de todas y avalando la estrategia electoral del  PSOE y Elena Valenciano, abanderada de la causas de la igualdad frente al PP.
Zapatero en su momento concluyó que la intervención en la guerra de Afganistán era causa justa, a diferencia de la de Irak porque según la OTAN se trataba de apoyar la liberación de la mujeres afganas ( Malalai Joya y las mujeres de Rawa no compartían esta apreciación) Me pregunto si ahora Elena Valenciano está pensando lo mismo respecto a las razones que justificarían la  hipotética gran coalición, y al final resulte ser esta, el pacto de estado al que en nombre de la lucha contra la violencia de género, ha invocado alguna vez.

 En una sociedad fragmentada donde crecen por todas partes la pobreza y las víctimas de las políticas de ajuste, la apelación a la causa de las mujeres por parte de quienes luego administran las políticas de castigo a la población es mas que probable que  perjudique a la mayoría. En la democracias demediada de una UE basada en el drenaje económico de los países del sur a favor de los centros de poder económico y el saqueo de derechos para transferir rentas hacia la casta financiera, existe el riesgo de que sean las mujeres por abajo quienes terminen pagando la ira y el malestar social con procesos hoy personificados también en simbólicos femeninos asociados a “la casta”, como el caso del FMI, el gobierno alemán o español.  Por otro lado el impacto de las medidas de ajuste, han propiciado un contexto tal de desprotección social, explotación laboral, pobreza creciente, precariedad, violencia económica, recortes, y miedo, que recalan en el silencio de los hogares y se convierten en eficaces aliados de la violencia machista.

Los dilemas de la generación precaria que tomó las plazas el 15M, ahora hace tres años, son en parte diferentes de los que vivía la generación de los años 70/80, incluso 90. Hasta la cuestión del aborto se enfrenta hoy a un contexto diferente. En España, digan lo que digan Gallardón y "la caverna", el aborto mas extendido es el que hace algunos meses Bárbara Celis denominaba "aborto sin bisturí" . Hay un feminismo, enredado en una "amistad peligrosa" (1) con el neoliberalismo para apropiarse de las luchas de las mujeres convirtiéndola en escudo de las políticas de recortes en beneficio de una minoría, que no quiere enterarse de ello, pero la subordinación de las mujeres no es una avería  en el funcionamiento del sistema, es un componente estructural del mismo, por  eso el feminismo no puede obviar cuestiones como el asalto en curso del capital financiero sobre la reproducción social, ni ayuda mucho hoy, una denuncia del sexismo  escindida de la crítica estructural al capitalismo.  La fidelidad  a las exigencias de la troika, como la que llevó a la modificiación del articulo 135 de la Constitución, son incompatibles con la libertad y la igualdad de las mujeres.¡No, en nuestro nombre!

18 de mayo de 2014

1) N. Fraser

miércoles, 23 de abril de 2014

la legalidad según Susana Díaz no incluye el derecho a techo.



Primero la victoria de la Marea Blanca en Madrid, luego Gamonal y el 22M, y ahora la Corrala Utopía... Lo que de verdad le preocupa a Susana Díaz de la actuación de la Consejera de Vivienda es que otras muchas familias afectadas lleguen a la conclusión de que si se organizan y defienden su derecho a la vivienda o a un empleo digno, ellas también pueden

martes, 1 de abril de 2014

Echar raices y contagiar la alegría del 22M


Foto Teresa Avalos. 22M. Madrid
Se veía venir. Miles de personas caminando durante mas de una semana por carreteras y senderos de todo el país, hasta dar vida a una de las mayores movilizaciones que hemos conocido en los últimos tiempos. Poniendo rostro al descontento social con una realidad de precariedad insostenible. Dando voz y protagonismo a los seis millones de personas desempleadas, a los 700.000 hogares sin ingresos y a la segunda tasa mas alta de pobreza infantil en Europa, como denuncia el último balance de Cáritas. Con este clima de desastre social y económico,  ni Cifuentes, ni el Gobierno, ni la hipotética gran coalición en ciernes con foto de cúpula sindical las vísperas, estaban dispuestos a permitir que fuese la dignidad ciudadana, la noticia del 22M.

La criminalización de las protesta no es nueva, ni tampoco lo es que la violencia promovida desde las propias intervenciones policiales, terminen encontrando sus aliada en prácticas de grupos de procedencia incierta que promueven acciones al margen de la elaboración colectiva.

El sábado 22M en Madrid desde la mañana se respiraba ambiente de fiesta ciudadana, con columnas procedentes de todo el Estado entrando por los cuatro costados a la ciudad. Unos 900 autobuses y trenes,  incontables coches particulares se incorporaron a lo largo de la intensa jornada a los grupos que llevaban ya días caminando hacia Madrid en medio de la escasa atención informativa. Otros fueron bloqueados antes de llegar. La manifestación de la tarde inmensa. Se puede contar mal el número de participantes para restarle importancia, pero es difícil negar la imagen de Atocha, los ocho carriles del Paseo del Prado y Recoletos, más los bulevares, a lo largo de  2 kilómetros abarrotados de manifestantes.

Como la dimensiones de lo que estaba ocurriendo eran demasiado grandes para negarlo, era mas oportuno construir otro relato, al tiempo que por la red de autopistas privadas anunciaban un nuevo rescate-saqueo. Sin embargo lo ocurrido  al final de la manifestación del día 22, no es creíble que sucediese al margen de ciertas estrategias para crear un clima social que justifique las modificaciones legislativas promovidas por el Gobierno, como la ley mordaza, la regulación del derecho a huelga,  o el endurecimiento del Código Penal dirigido contra las protestas ciudadanas. Por eso para los movimientos sociales es importante no demorarse en ese terreno y encontrar formas creativas e inclusivas de protesta y de iniciativa social que sigan sumando voluntades y cuyo espacio no pueda  apropiarse fácilmente el adversario.

En este sentido, hay una larga tradición de experiencias de acción directa, creativas, no violentas, que enlazan con las desplegadas hoy por movimientos como las PAH.  Pensemos por ejemplo en las prácticas ensayadas con mucho éxito por las mujeres pacifistas en las acciones del movimiento contra la guerra o el movimiento antinuclear de los años 80. Su rechazo a “mostrar músculo” en sus prácticas de desobediencia civil no las hizo por eso menos contundentes. Pienso ahora, las experiencia de las mujeres de Greenham Common, que analizamos hace algunos meses en el CRL. Situarse fuera de la lógica  de la violencia no las hizo mas débiles, ni menos eficaces y nos siguen pareciendo, también en la etapa que se está abriendo, referencias potente para los movimientos sociales actuales. Para quienes miren con impaciencia este tipo de prácticas coloristas y pacíficas o las consideren cosa de débiles, les recuerdamos que actualmente en la base de Rota, en medio del silencio de la población  y los movimientos ciudadanos, EEUU continua  con su plan de instalación del escudo antimisiles, (otro de los regalitos que nos dejó Zapatero) y les invito a imaginarlas en una protesta sostenida durante años, que termine estropeando el proyecto al ejército mas poderoso del mundo.

El enorme éxito las marchas de la dignidad indican que hay un potencial importante de resistencia y rechazo a las políticas de la Troika.  ¿Cómo seguir caminando después del 22M?.  Si el éxito del neoliberalismo, echa sus raíces en la desmovilización y el abstencionismo de la ciudadanía,  la fuerza y las conquistas de un movimiento alternativo llegarán tan lejos como su capacidad de trenzar vínculos, para extender sentido común y prácticas que se asemejen lo mas posible al escenario social y económico que se quiere construir y esa es una tarea de ritmo lento y constante que desbordan el espejismo de la revolución a la vuelta de la esquina. Las energía social que desencadenan las movilizaciones masivas construyen resultados práctico si se terminan convirtiendo en impulso común, para iniciativas enraizadas localmente creando poderes sociales y ayudando a elaborar, y experimentar alternativas de vida, de producción y consumo al capitalismo neoliberal en crisis.

Ahora es el momento de trabajar en el terreno local. Es el momento de concretar propuestas y de hacer valer en el territorio toda la ilusión despertada, toda la indignación y esperanza que lucha por salir a flote, algo con lo que muchos desde arriba no contaban. Esas ganas de contribuir a transformar  la realidad fue la  que subió  a los autobuses y dio vida al 22M. Son gentes, muchas de ellas, que han sentido un impulso para decir basta esta vez, y a decirlo colectivamente, a pesar de todo, a pesar del desánimo inducido por los groseros ideólogos de la fatalidad, a pesar del descrédito de la contestación, a pesar de las amenazas y de los inquietantes despliegues policiales frente al ejercicio de la ciudadanía activa; gentes que en muchos casos no formaba parte de las organizaciones convocantes pero que saben que esto no puede, no debe continuar, y que para ello hay que comprometerse y salir de la soledad. Son esas gentes las que cortocircuitan los mecanismos de manipulación de masas más allá de las posibilidades y el limitado alcance de los medios de información alternativos, porque no hay mejor testimonio que la participación en primera persona, y son muchos y muchas, más de los controlables, los que pueden comunicarlo. Muchas de esas gentes están comprometidas con otro tipo de movimientos asociativos, otras sencillamente fueron llamadas por una “autoconvocatoria personal”, y todas ellas tendrán que adquirir un nuevo protagonismo para construir después del 22M. Ahora es el momento de la iniciativa desde los territorios, ligando las propuestas a lo cercano desde alianzas ciudadanas amplia entre las organizaciones en toda su pluralidad, entre estas organizaciones, y las gentes comunes y corrientes con sus preocupaciones concretas, el intercambio de experiencias y la irrupción de nuevos sujetos, es posible una elaboración colectiva de objetivos, incluida una discusión sobre cómo estar en las movilizaciones para que no sean los de arriba quienes lleven la iniciativa, marquen los acontecimientos y escriban el relato.

En los autobuses de la dignidad, que siguen rodando más allá del 22, ahora asentados en un territorio, germinan las posibilidades de formación de un soberano que requiere su ritmo y su tiempo, pero que no por ello deja de ser urgente.
Así, y después de eso, podremos volver a Madrid, volver  y, cuantitativa y cualitativamente, ser más.

Jaén Abril de 2014

Francisco Sanchez del Pino  María Dolores Nieto Nieto

domingo, 2 de marzo de 2014

Aportaciones al debate de las elecciones europeas. Una prioridad necesaria, la articulación social de pueblos, barrios y ciudades

I.- Europa en la crisis:  de la  ingobernabilidad de las democracias” (Comisión Trilateral) al golpe global de la Troika.                                            

La crisis del sistema capitalista es general y viene de lejos. A mediados de la década de los años 70, en un periodo de tiempo en el que las luchas obreras y de liberación nacional aún se dejaban sentir en Europa, en el mundo, comenzó a gestarse una contraofensiva del capitalismo en el plano militar, económico y sociocultural.
La Comisión Trilateral, que se había fundado en 1973 a iniciativa de David Rockefeller como “una administración auténticamente común” del sistema internacional por parte del capitalismo de EE.UU, Europa Occidental y Japón, no tardó mucho en suministrar un conjunto de orientaciones para pasar a la ofensiva a nivel mundial tras la experiencia de los años 60. Así, en 1975, se publica “La crisis de la democracia”, un informe encabezado por  Huntington, Crozier y Watanuki, tres intelectuales a su servicio de cada una de aquellas zonas estratégicas, que alertaban sobre la “ingobernalibilidad de las democracias capitalistas” y planteaban la necesidad de superar el “exceso de democracia” y la extensión “de medidas de apatía y no compromiso por parte de algunos individuos y grupos” como un prerrequisito para la “democracia”.
Los parlamentos de las “democracias” formales habían venido funcionado como espacio privilegiado de la formación de la voluntad de la clases dominantes cuando ninguna de las fracciones de las mismas tenía un poder económico tan superior al de las demás que resultaran inútiles los pactos y las alianzas coyunturales entre ellas y mientras la desagregación de las clases dominadas fuera tal que su intervención en la formación de la política del estado no pusiera en peligro el sistema de relaciones de producción.
Así, con la contrarrevolución capitalista de los años 80, la victoria del neoliberalismo, el impulso de una segunda globalización capitalista -facilitada por la automatización, la cibernética, la nuclearización y, con posterioridad, la aparición de internet y las biotecnologías- y la financiarización de la economía, se iniciaba el asalto de las posiciones conquistadas por las clases trabajadoras. Tras aquellos “treinta años gloriosos” de la victoria antifascista y anti-nazi en la guerra revolucionaria, le seguirían cuarenta años de contrarrevolución de capitalismo neoliberal.
 Tras la integración definitivaen en el “proyecto atlántico" de los países del sur de Europa (ahora convertidos en su periferia (“pigs”) tras varias décadas de “modernización destructiva”) y previa derrota de los intentos revolucionarios de una extensión político-militar de la construcción de alternativas industriales no capitalistas, se impulsa la construcción de una Unión Europea (Maastricht-Amsterdam) que, tras la “unificación alemana” deviene una gran área económica europea hoy claramente hegemonizada por una Gran Alemania en Europa.
  Garantizar hoy aquella “gobernabilidad” de la economía de mercado y la “estabilización” institucional, sin mediación alguna y no limitada por la población ni la democracia (ejecutivos fuertes, bipartidismo funcional y “grandes coaliciones”, extensión del derecho de “excepción” y penal del “enemigo y el control social), es el motor principal de la crisis actual, esto requiere el control social de las personas y  la reducción de la política a mero gobierno de las cosas lo que ha llevado a la destrucción de las formas de “partido” como instrumentos de representación de proyectos sociales y de transformación del mundo existente.
            Necesitamos volver a repensar la “vida política” si verdaderamente se quiere mantener un horizonte y una perspectiva de democratización real y de emancipación humana en la actualidad. Y ello requiere, en primer lugar, una nueva articulación y autoorganización de las poblaciones y las clases dominadas superando el “policismo institucional” (el oxímoron de la “revolución parlamentaria”) y “el elitismo vanguardista”. Se trataría de impulsar un amplio movimiento intelectual, político y práctico que contribuya a erosionar la ideología de sujeción originada en la sociedad clasista; un movimiento por el que cualquier persona, partiendo de las condiciones sociales de existencia que la limitan, participa en la configuración de idealidades nuevas, destruyendo el aspecto de clase de la cultura, especialmente la moral clasista, y estableciendo con las demás personas relaciones nuevas no sólo en el terreno de la producción sino en el de las representaciones intelectuales.
 Pensar iniciativas electorales sin priorizar esa orientación de democratización anticapitalista de las sociedades es engañar y engañarse.

 II.- La articulación social de pueblos, barrios y ciudades, un escenario necesario contra las políticas de la nueva “Gran Alemania”

Si bien décadas de neoliberalismo han restaurado el poder de clase de las élites mas ricas agravando la fragmentación social y la pobreza, en ese proceso han ido ocurriendo todo tipo de movimientos urbanos que tratan de reconfigurar la ciudad. En un lado la guerra emprendida contra la sociedad, por la Troika y sus grupos financieros, dirigida hacia lo que queda del sector público municipal con la deuda como coartada. En el otro lado, la ciudad, los barrios, los territorios de la vida cotidiana, espacios donde emergen nuevos escenarios del conflicto social.
 Dos hechos recientes remiten a la idea de las ciudades como centro de acumulación capitalista y línea de frente en las luchas de clase por el control del acceso a los bienes comunes (Harvey): La reforma de la ley de administración local, en el lado de la expropiación y el conflicto de Gamonal, en el lado de la respuesta social. Ambos son expresión tanto de los procesos de acumulación por desposesión en el medio urbano como de los conflicto sociales que se derivan.
 Reivindicar el derecho a la ciudad y construir formas de poder ciudadano en la toma de decisiones sobre los procesos de urbanización, no sólo significa hoy responder al dilema poder de los especuladores contra los derechos ciudadanos, sino que sitúa lo local como espacio desde el que articular resistencias frente al proyecto de la Troika, creando y recreando el  profundo cambio de valores que otro modo de producir, vivir y consumir requiere.
 Las elecciones al Parlamento Europeo que se celebran el próximo mes de mayo abren la ocasión de situar, sobre la mesa del debate público, la centralidad del papel de las instituciones de la Unión Europea, como parte integrante de la Troika, en la desposesión sistemática que las poblaciones vienen padeciendo. Un expolio que va más allá de la crisis propiamente dicha, y que a su vez la alimenta como herramienta, empleando como correa de transmisión la totalidad de las administraciones públicas, desde la central, pasando por la autonómica, hasta la local. Este proceso electoral abre la posibilidad de una expresión considerable de rechazo popular a esas políticas que, además, trascienda a la mismas elecciones para permitir una amplia alianza ciudadana en torno a proyectos alternativos de ciudad, de país y de integración regional.
 La línea de las encuestas hace prever un declive de los dos partidos que, en sus sucesivas presencias de gobierno central y sus simultáneas gestiones de gobiernos autonómicos, han aplicado con esmero las políticas dictadas de desmontaje de derechos y de trasvase masivo de recursos desde abajo hacia arriba, creando una situación social insostenible de desempleo y pobreza sin más perspectiva de salida que la que ofrece la salida física del país, imprescindible para reducir las cifras de desempleo por la vía de la pérdida de población activa. Izquierda Unida espera resultados relativamente buenos como consecuencia de esa caída del bipartidismo, si bien, en gran parte, sobre la base de un crecimiento porcentual que se asienta en unas cifras de participación preocupantemente escasas. Resulta evidente que a la articulación del bloque político y social mayoritario le queda aún un largo camino por recorrer, un camino a veces obstaculizado por los mismos mecanismos o prácticas de presencia institucional que se discuten desde muchos movimientos sociales.

III.- Cómo hallar el lugar de Izquierda Unida

La irrupción de otras candidaturas del ámbito de la izquierda puede leerse como un intento de conexión político-electoral con parte de esos sectores de la población que actualmente no encuentran un referente claro de representación entre los actores políticos "tradicionales", tal y como expresan los elocuentes porcentajes de abstención referidos. Si la voluntad que impulsa tales iniciativas es la de ayudar a articular una mayoría social en torno a un proceso unitario, el hecho debiera ser bienvenido. Izquierda Unida tiene, en este contexto, una responsabilidad especial como organización política hasta ahora mayoritaria dentro del espacio de referencia de la izquierda, y como tal, reconociéndose como "necesaria pero no suficiente", a ella le corresponde poner en marcha los mecanismos necesarios para que no se obstaculicen las condiciones de posibilidad de un consenso necesariamente amplios y unitarios, entre otras cuestiones, en torno a la elección de la candidatura y los/las cabezas de lista.
 Tres tareas nos parecen importantes ahora: 1ª) Situar las elecciones europeas como un marco adecuado para realizar una pedagogía cultural y social contrario al carácter imperialista de la UE y la destrucción social que conllevan sus políticas, haciéndolo desde el marco territorial y las ciudades en la perspectiva de un municipalismo solidario y cooperativo. 2ª)  Primar la articulación de movimientos sociales y gentes en la lucha por los bienes necesarios . 3ª) Hacer un gran esfuerzo para conquistar un proceso de diálogo entre los diversas iniciativas electorales de cara a las elecciones europeas para alcanzar un acuerdo de unidad verdadera y concreta, sin soberbias ni autosuficiencias. 

Jaén febrero de 2014
María Dolores Nieto Nieto, Francisco Sánchez del Pino. 
 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=181231

lunes, 2 de septiembre de 2013

Volviendo de Las Perseidas

Una noche de Perseidas en la Sierra Sur de Jaén.  La imagen fue tomada a mediados de Agosto, por  un fotógrafo de Valdepeñas de Jaén, Blas Prieto Sanchez el paraje de Covaterriza un lugar de quejigos centenarios de  la Sierra Sur.  En cuanto a los "arbolitos" que hay en las
 otras tres,  uno de ellos tiene un perímetro como para cobijar a una asamblea de 200 personas, el otro  está declarado monumento natural de Andalucía y por lo visto cuando Cristobal Cólon soñaba con  América en un planeta de perfiles curvilíneo, este quejigo ya  bailaba con las estrellas y se bañaba las noches de agosto en las lágrimas de San Lorenzo, pero las crónicas no se ponen de acuerdo en aclararnos si lleva ahí 600 o 1000 años, de todo he leído por ahí
Hacer excursiones nocturnas para contemplar las lluvías de estrellas es uno de los placeres veraniegos en algunos lugares de esta Sierra, pero ni son masivas y se trata de una actividad "libre de mercados







Enlaces para mas información 

martes, 18 de junio de 2013

Aportación al debate de la XIX Asmblea de IULV-CA



Notas a propósito de la XIX Asamblea de IULV-CA

Desde que comenzara la aplicación de políticas intensivas de ajuste en España en mayo de 2010, cada una de las medidas de desmantelamiento de los derechos laborales y sociales ha venido defendida, por los sucesivos gobiernos que la han aplicado, sobre la base de la evitación de un mal mayor: la intervención de la soberanía del país por parte de agentes externos. Semejante argumentación contiene la extraña maniobra de intentar justificar precisamente aquello que en teoría se estaría evitando: la aplicación de medidas de castigo extremadamente dolorosas para la población y que conducen a un desastre social.
Nuestro objetivo es derrotar al bipartidismo para acabar con la alternancia, disputando la hegemonía al neoliberalismo en la sociedad y en las instituciones. No queremos ser ni una izquierda subalterna ni una izquierda solamente resistente” (de la Resolución aprobada en la X Asamblea Federal de IU)
Cuando el documento político para la XIX Asamblea de IULV-CA habla de “gobierno de resistencia”, lo hace para declarar su compromiso, precisamente, con aquello de lo que el documento federal rechaza: ese carácter de la “resistencia” falta de iniciativa. El gobierno de resistencia que se defiende en el documento andaluz no alcanza siquiera al carácter de una protesta, en el sentido de esto no va conmigo sino que se revuelve en una incómoda formulación de la resistencia (gestión de los daños) que, para mayor desgracia, ni siquiera en todo su minimalismo es realizable.
Las perspectivas de minimización de daños pasan por la corrección posible de la aplicación de la ortodoxia neoliberal, sea por imperativo o por voluntad propia, por parte del gobierno de la Junta de Andalucía; esto es, por la posibilidad de alimentar y atender a la parte social del sustrato social-liberal que define al actual gobierno andaluz. Y esa posibilidad sólo puede materializarse en un margen de maniobra determinado por la disponibilidad de recursos y a la capacidad de obtenerlos a partir de la marcha de la economía andaluza. Las dimensiones de ese margen tendrán que definirse atendiendo a la realidad social y económica de Andalucía. Todo ello, haciendo un esfuerzo por aceptar la mayor de que ahí se marque el límite de la orientación estratégica de una fuerza transformadora de izquierdas.
Sostenemos que la idea social-liberal, orientadora del pacto de gobierno PSOE-IULVCA, consiste fundamentalmente en un intento de corregir, a través de políticas sociales de alcance más o menos limitado, las consecuencias escandalosas de la brutalidad de las durísimas políticas de austeridad recetadas por la troika. Pero esa misma austeridad (asumida en el acuerdo de gobierno andaluz mediante la aceptación de la ortodoxia presupuestaria), unida al desmantelamiento de los sectores productivos propios como consecuencia del modo de integración europeo, elimina igualmente las posibilidades de su propia corrección, al suprimir las bases materiales que posibilitarían tal cosa. Semejante sueño social-liberal es un engaño en el marco presente, y las pretensiones de realismo posibilista que se pretenden expresar en declaraciones de intenciones como las de la “minimización de daños”, se revelan paradójicamente como los más irrealistas de los propósitos, los más deficitarios de análisis de las posibilidades que ofrece la realidad material.
Hay que preguntarse qué posibilidades de salida a esta situación hay dentro del marco actual de la UE. El diseño de la Europa de Maastricht y el euro reservaba a los países del sur, sobre todo España, Portugal y Grecia (PEGs) un papel marginal, subalterno y dependiente que provocó un proceso de concentración económica dejando inutilizadas y marginadas regiones y energías productivas que podían encontrar un papel importante en la cooperación con áreas externas a la Unión Europea. Impuso una división del trabajo que inhabilitaba a estas regiones para impulsar nuevas formas de cooperación económica [1]. Para Andalucía, como para el conjunto de los países, la integración en la UE ha supuesto una importante desindustrialización sin compensación alguna. Se impulsó un crecimiento económico sostenido en el endeudamiento para el desarrollo de dos sectores especialmente vulnerables a las crisis financieras: el turismo y la construcción. Es decir, precisamente todo lo que estalla en 2008. La pérdida del último instrumento para proteger la propia industria, la posibilidad de devaluación de sus monedas, dio como resultado una explosión del déficit de la balanza de pagos por cuenta corriente, que tuvo que financiarse a través de un mayor endeudamiento con el exterior.
Hoy, las únicas señales de corrección de ese desequilibrio en la balanza señalan a la depresión de la demanda interna, lo que no construye bases para la recuperación. Desde el ingreso en la UE, las políticas regionales y de cohesión han ido paliando de alguna manera los desequilibrios inducidos entre centro y periferia, sin embargo no han sido orientadas al desarrollo de una base productiva interna y sostenible sino en muchos casos, más bien, a incrementar la situación de dependencia, por ejemplo, el caso de la financiación de vías para el transporte privado en lugar de inversiones en el sistema ferroviario. La Comisión Europea ha programado una reducción del 5% para las políticas de cohesión en el Presupuesto de 2014-2020. Y se esperan incluso nuevas reducciones. Además, dicho Fondo se redistribuirá a favor de las regiones ricas y “en transición”, categoría, esta última, de la que ha sido “descendida” Andalucía al haberse reducido su nivel de convergencia con Europa como consecuencia de la crisis.
Concluimos, por tanto, que no hay margen de maniobra posible para la implementación de correcciones paliativas significativas a las medidas de austeridad que están conduciendo a Andalucía a una auténtica involución social y política, hacia el subdesarrollo. La hipótesis de mantenimiento de los ingresos y de activación económica necesaria para el gasto en corrección de desigualdades sociales (es decir, la idea toda de “resistencia” que maneja el documento para XIX Asamblea Andaluza) es una hipótesis falsa. No hay perspectiva visible de estabilización de la situación económica y, por tanto, tampoco de la situación social, cuya dinámica tiende a una progresiva degradación si no hay un cambio radical en los planteamientos. Ante este desgobierno, es de temer que la única vía de estabilización posible para los que mandan sea la de la "estabilización política de la crisis", a través de salidas más o menos autoritarias o de grandes acuerdos o pactos de elites que vayan contra la sociedad. IULV-CA tendrá que determinar en lo inmediato su forma de relación política con la sociedad en este contexto en Andalucía, y definir si la apuesta consiste en formar parte de un “frente común” como alianza social y política en defensa de los de abajo, o de una manera trágica se acaba siendo un componente pasivo de esos procesos de “estabilización ”.
Recuperar la soberanía, y con ella las posibilidades de una salida a la crisis favorable a las gentes comunes y corrientes (conviene aclara de qué se está hablando cuando se habla de “salir de la crisis”) pasa por el replanteamiento del lugar asignado a Andalucía dentro de la configuración actual de la Unión Europea [2]. La crisis de la llamada "integración atlántica" obliga a mirar a otros espacios de integración y a buscar, también, en lo regional, el impulso de “frentes comunes” sustentados sobre los paralelismos en el desarrollo histórico de los territorios, la identidad de los problemas adquiridos y la necesidad de afrontarlos en común como única alternativa de superación. Sería ese, y no la mera gestión de los daños, el marco de posibilidad para una primavera mediterránea como reclamaba recientemente Tsipras.
La XIX Asamblea de IULV-CA debería ser un espacio para el debate sobre un nuevo modelo de desarrollo y transformación para Andalucía, para la búsqueda de alternativas reales a la situación actual, alternativas que pasan necesariamente por el planteamiento de todas esas cuestiones, por el impulso a un frente euromediterráneo que busque (mas allá del proyecto Atlántico )una redefinición de la división territorial del trabajo en base a
1) Semejanzas en el desarrollo histórico de los países del sur más castigados por su situación periférica [3]. Los modelos aplicados en ellos de “modernización destructiva” sin desarrollo interno y a costa del desmantelamiento de sus sectores tradicionales, esto es, de sus formas de vida y trabajo orientadas a espacios locales y regionales, para facilitar la “invasión” de la producción centroeuropea, espoleada por la moneda común, y la condena al desarrollo, como única posibilidad de crecimiento, de los sectores menos expuestos a la competencia extranjera pero más destructivos y especulativos, como la construcción. En definitiva, el modelo que trajo al sur las tasas de crecimiento más altas de toda Europa y ahora, una vez hundido, con la misma rapidez, las tasas más altas e insoportables de desempleo, de depresión social y de descomposición política.
2) Los problemas que ahora tienen que afrontar al devenir en pesadilla el sueño de la convergencia nominal que se había estado desarrollando gracias a ese modelo especulativo: el pago de la deuda y la ausencia de una base productiva capaz de afrontar la situación de catástrofe social. Durante los años de crecimiento del PIB, en los tres países ha ido creciendo también el déficit de la balanza por cuenta corriente, pues ese crecimiento se ha basado en el desmantelamiento simultáneo de las bases productivas.
3) La imposibilidad de que los PEGs (y otros países más del área) puedan enfrentarse por separado a las políticas de austeridad. La exigencia de renegociar la deuda y de forzar un cambio, pasa igualmente por la necesidad de acumular el peso político y económico necesario, así como el uso de su valor geoestratégico, para el logro de una buena posición negociadora, la cual es inaccesible para cada uno de los interesados en solitario.
Retos de ese proceso negociador serían la reducción y cancelación de la deuda, el cambio del papel del BCE en relación a la misma, el incremento del Presupuesto de la UE en favor del sur, la posibilidad de abordar una salida conjunta del euro como “muro de protección” y, sobre todo pero en relación con todo lo anterior, la recomposición de ese “sector tradicional”, es decir, la activación de los recursos locales que produzcan para el consumo interno y sean una fuente de trabajo estable y de calidad, en áreas tan importantes como la alimentación, los cuidados o la producción de energía mediante fuentes renovables implantadas en el territorio.
Andalucía, por su volumen de población, su disponibilidad de recursos, su situación estratégica, el lugar que se le ha reservado dentro de la distribución de funciones en la UE y su imposibilidad para salir de esta situación dentro de las reglas del juega establecidas, está llamada a jugar un papel fundamental en una iniciativa de este tipo, que permita una nueva organización de la economía al servicio de las necesidades humanas y ecológicas y una reapropiación de la democracia. Pero hay otro aspecto esencial: semejante desafío es sólo posible a través de cambios en las relaciones de fuerzas políticas que permitan que las mayorías lleguen al gobierno. Y hoy, una configuración de ese tipo es pensable en Portugal, en Grecia y en España, dada la crisis de legitimidad de los grandes partidos que han sostenido el consenso sobre la integración de los respectivos países según el modelo antes apuntado. Apostar por un cambio real implica la obligación de romper con acuerdos orientados al mantenimiento de la “estabilidad capitalista” y trabajar en la perspectiva de una amplia alianza social, política y cultural que permita que la mayoría se haga hegemónica con un programa alternativo y de salida a la crisis en favor de las poblaciones, y que tenga en perspectiva un análisis serio de la realidad en la que nos encontramos. La alianza con el PSOE en Andalucía esconde la renuncia a la idea de Alternativa, porque se desconfía de las propias fuerzas, de la capacidad política para construir un proyecto mayoritario. Continuar con esta política, en plena crisis de régimen y de Estado, es conducir a la izquierda real, social y política a un callejón sin salida. Y a la población andaluza a la negación de cualquier horizonte de esperanza en la política democrática y en la transformación social. Quién convocará entonces las esperanzas y los sueños en el imaginario de las clases populares castigadas por la crisis, es una cuestión de cuyo resultado tendrán que responder en su idea quienes hoy se niegan, con todas las consecuencias, a plantearla conscientemente.
Fuentes:
[1] Andalucía el Mediterráneo y Europa. Corriente Crítica Convocatoria por Andalucía. Tesis para el debate en la XVII Asamblea Andaluza de IU LV-CA (http://www.iujaen.org/pdf/tesis.pdf)
[2] Armando F. Steinko, Portugal, España y Grecia en busca de una salida
[3] Manuel Monereo Pérez. Eurofascismos. La rebelión del Sur. De la crisis a la revolución democrática. Ed. Viejo Topo. 2013.
Francisco Sánchez del Pino. María Dolores Nieto Nieto. Asamblea Local de Izquierda Unida en Jaén

domingo, 2 de junio de 2013

La crisis estafa financiera, mirada desde otro prisma: la crisis de los cuidados




Nuevo encuentro del colectivo Rosa Luxemburgo, esta vez  dedicado a la proyección y debate sobre  este audiovisual, presentado en la última edición del Festival de Cine de Málaga

La cinta logra ahondar en la temática del género y escarbar en la desigualdad, partiendo de los cuidados para terminar construyendo un manifiesto sobre la necesidad del cambio, de analizar a una sociedad que ha involucrado a las mujeres en el mundo laboral pero que no ha sido capaz de adaptarse de manera estructural a esta incorporación.

  Este documental de poco más de 62 minutos de duración, y cuya intención no es sólo la de construir un discurso político y un debate público, sino también dar visibilidad a ese trabajo oculto.  Deseamos y pretendemos dibujar un mapa de afectos, cercanías y lejanías que nos harán preguntar a cada persona sobre cuál es nuestro papel en este “juego” en el que todo puede ser una mercancía.

    Las autoras también han querido responder a la cuestión ¿A qué nos referimos cuando hablamos de crisis de los cuidados? A través de entrevistas a expertas han ido desgranando desde el análisis teórico, la contradicción de un sistema que no asume la responsabilidad de generar una serie de cambios estructurales que satisfagan las necesidades de los cuidados de la población, que permita el uso de todo tipo de estrategias para una “reorganización social de los cuidados” como eje de un nuevo modelo social productivo.

Estuvimos encantadas de contar con la participación de las propias autoras:  Montserrat Clos Fabuel, Vanessa Gómez Martínez, Leonor Jiménez Moreno.

Para mas información podéis visitar  este enlace
http://cuidadoresbala.com/


Imágenes del encuentro


domingo, 19 de mayo de 2013

¿Salir del euro? Un debate necesario

¿Salir del euro?


Esta semana un grupo de mujeres y hombres, hemos hecho  público un manifiesto por la soberanía  económica monetria y ciudadana que aporta elementos para el debate ciudadano.
Se trata de una cuestión sobre la que existen distintos matices y  controversias dentro incluso de quienes cuestionan abiertamente el modelo de construcción europea, pero considero que es un debate necesario  abrir al menos y que vale la pena plantear con fundamento, como hace este texto.  Y hacerlo antes de que avance la senda hacia el subdesarrollo marcada por UE a los países del Sur, con la complicidad de los gobiernos locales.
 Por eso lo he suscrito

Podéis encontrarlo en esta web, para su lectura, comentario y adhesiones